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miércoles, 15 de abril de 2009

CURSO DE CLASES DE CANTO

ENTRAD AQUÍ QUE SON UNAS LECCIONES MUUUY IMPORTANTES Y MUY BUENOS CONSEJOS....

lunes, 13 de abril de 2009

QUE HACER PARA CANTAR BIEN ?

Extractos del libro L’Oreille et la Voix” de Alfred Tomatis

Traducción de Fernando Núñez Bustos

www.tomatis.cl

Todos los circuitos neurofisiologicos que se han analizado [en esta obra] ponen de manifiesto el rol capital del oído. Sabemos que de éste depende la organización del conjunto postural del cuerpo y en particular, del cuerpo del cantante. Pero para que esto ocurra es necesario que el oído sea capaz de escuchar correctamente. Mientras no se adquiera esta habilidad, el canto no podrá alcanzar nunca su máxima expresión.

Si las condiciones se reúnen aparecerán respuestas automáticas que van a estructurarse a partir de mecanismos innatos, pues escuchar es una facultad natural del hombre. Por eso intentamos hablar y cantar espontáneamente. Hoy sabemos que cada uno de esos actos requiere de una postura cocleo vestibular determinada, es decir, que el aparato auditivo debe posicionarse de tal manera que las respuestas neuromusculares y sensoriales permitan alcanzar la postura ideal para la emisión.

No basta abrir la boca para cantar bien. Hay que encontrar los automatismos correspondientes y eso requiere de preparación y dedicación permanente, a pesar de la facilidad o de la espontaneidad que se pueda tener. Siempre habrá que estar renovando y redescubriendo la técnica para mantenerla. En otras palabras, aunque la voz este ahí, siempre será necesario ejercitarse para mejorarla. Así como es de fácil pararse en el suelo y más complicado hacerlo en un cordón de acero, así también es fácil emitir un sonido cualquiera y mucho mas complejo emitir sonidos de calidad. La belleza de una voz cantada se puede comparar con el virtuosismo de un equilibrista que en todo momento le exige múltiples y sutiles coordinaciones para poner en relación simultáneamente la laringe, la faringe, la lengua, las fosas nasales y los pulmones, por no citar solo algunos de los órganos principales.

En el arte vocal no hay milagros, porque por muy dotado que estemos no se puede adquirir un virtuosismo sin la mediación de un entrenamiento preciso, ensayado, inteligente, cada vez más fino y sutil y bajo el control de un maestro. Es imposible avanzar en esta carrera sin la ayuda de un experto, de un profesor de alto nivel. La explotación profesional de una “voz natural” necesita la supervisión de un oído capacitado, de un maestro preparado para este tipo de control, capaz de proteger ese capital y aumentar su eficacia. Su rol es hacer que el discípulo tome conciencia de todo lo que sea capaz de emitir espontáneamente, de modo que una vez que se despierten en él las sensaciones propioceptivas correspondientes, pueda reproducir esos sonidos a voluntad y de manera idéntica. El acto cantado, por muy innato que sea, debe pasar a ser un acto voluntario.

Para alcanzar una ejecución perfecta es fundamental que todos los gestos pasen antes por una larga fase de aprendizaje. Es obvio que si este gesto no se logra adquirir habrá que volver a buscarlo en su perfección original o por lo menos tal cual este debería haber sido y luego, en un segundo tiempo, volver a intentar su reproducción perfecta.

Estas son horas y horas de entrenamiento a lo largo de muchos años de estudio. Afortunadamente, hoy, el aprendizaje de las sensaciones propioceptivas puede ser acortado sin excluir el trabajo con el maestro ni el training cotidiano. Todo ese periodo fastidioso relacionado con las dificultades del estudiante para comprender e integrar el lenguaje metafórico que usa el profesor para transmitir sus sensaciones, puede ser reducido significativamente. Esto se hace colocando al profesor y al alumno en la misma “onda”, es decir, despertando por medios electrónicos las sensaciones de las cuales habla el maestro, porque es ahí justamente, en las dificultades que encuentra el alumno para percibir esas sensaciones, donde nacen las grandes confusiones que terminan en peligrosos e inadecuados aprendizajes.

El oído es el centro del aprendizaje del canto. Por eso hay que procurar que la audición sea buena desde el comienzo. Primero hay que tener la certeza que esta es de calidad. Luego se enseñará a escuchar, y cuando esta facultad este bien desarrollada habrá que ver si la persona sabe escucharse ella misma. Todo este proceso implica una toma de conciencia progresiva que va de la escucha a la auto-escucha.

Una vez que seamos capaces de escoger los sonidos que deseamos emitir trataremos de captar con minuciosidad y aplicación las sensaciones propioceptivas asociadas a las contra reacciones audio-vocales que provoca esa emisión.

Una vez alcanzada esta etapa se podrá pasar a la práctica cotidiana bajo el control de una maestro de canto, que deberá conducir al estudiante a una ejecución más elaborada y profesional. En otras palabras, antes de aventurarse en el arte del canto conviene establecer una infraestructura audio-fonatoria con el fin de evitar perder el tiempo -a veces durante muchos años- y de alterar eventualmente la laringe debido a la habituación de sensaciones neuro-sensorio-motrices de mala calidad. Y todo por la falta de un control satisfactorio.

Si se logra instalar una buena infraestructura neuro fisiológica, el profesor de canto tendrá frente a él un alumno preparado para escucharlo y para beneficiarse de su enseñaza, sin las dificultades provocadas por las distorsiones de un oído no preparado o inepto para escuchar.

De esta manera todos se encuentran, especialmente el alumno y el maestro. El discurso de este ultimo tendrá resonancia real en el alumno que, por este hecho, sabe aprehender sin malas interpretaciones lo que se le propone a lo largo de su educación vocal. En suma, maestro y alumno hablaran el mismo lenguaje, basados en una misma manera de percibir. De allí que se puede hablar de una mayor facilidad para encontrar el gesto vocal apropiado.


COMO CONTENTAR AL DIRECTOR

extraído de Coral Endesa-As Pontes

  1. Muy aconsejable llegar al ensayo en la mitad de la primera canción. Al director le gusta empezar con pocos e ir “in crescendo”

  2. Muestra discrepancia con el tono que te da. Su diapasón puede estar desafinado.

  3. Protesta por la temperatura del local de ensayo, por la iluminación, por el lugar que ocupas (el de delante nunca te deja ver). Es más conveniente hacerlo cuando el director está nervioso.

  4. Mira solo a la partitura justo cuando el director requiere tu atención.

  5. Pide que repita un determinado pasaje varias veces. Pregunta con frecuencia. Que el director entienda que le estás haciendo un favor personal con el empeño que estás poniendo.

  6. Tose con frecuencia y aprovecha para sonarte en los pasajes pianos.

  7. Al final de una canción, pregunta si estaba afinada la primera nota del segundo compás, especialmente si no te tocaba cantar.

  8. Justo después de empezar, pide que se detenga porque te falta la partitura.

  9. Cuando se emocione con los pasajes dramáticos, ocúpate de que tu parte transmita quietud y relajación.

  10. Que no pasen 5 minutos sin echar una mirada al reloj.

  11. Siempre que te sea posible, canta tu parte una octava por debajo o por encima de aquello que está escrito. Eso resulta un excelente entrenamiento para el oído del director.

  12. Comenta los errores antes de que el director pueda hacerlo. Te estará muy agradecido.

  13. Pregúntale si ha escuchado alguna grabación de la pieza que estás ensayando y si es la primera vez que la dirige. Le encantará que te intereses por su experiencia musical.

  14. Aclara tus dudas con el de al lado, justo cuando el director dé la entrada.

  15. Recuerda: "más piano = más lento"

  16. Cuestiona el repertorio siempre antes de comenzar un concierto.

  17. Marcha siempre un poquito antes de la hora, para irse “decrecendo”

DECÁLOGO DEL BUEN CORALISTA

DECALOGO DEL BUEN CORALISTA extraído de Coral Endesa-As Pontes

1) Usanza común... Es muy normal pensar que a un coro, o a una Coral, se va a cantar. Esto constituye un enorme error. Los que acuden a los ensayos lo hacen esencialmente para ponerse al día sobre noticias y acontecimientos. Es lo mismo que ir a la peluquería, con la ventaja de tener mucha más gente para poder charlar. Una vez arreglado el país, se pasa a la crítica del maestro o director (lo que constituye su principal utilidad) : como va vestido, si está mal afeitado, si va despeinado, si ha cambiado de coche, de mujer o de novia, cuanto (demasiado) cobra y quien lo recomendó para acceder al cargo.


2) Llegar puntual, o peor todavía con anticipación, está totalmente desaconsejado: se pierde tiempo sin ningún provecho, ya que los primeros diez minutos o más, el maestro los dedica a calentar las voces con absurdos ejercicios. Un buen coralista no tiene necesidad de ello en absoluto. Debe llegar siempre durante la ejecución de un fragmento complicado y, saludando a voces -o mejor todavía, estrechando la mano a todo el mundo-, colocarse junto a quien le parezca.


3) Cuando el maestro repase un pasaje musical con una sola de las cuerdas, es preciso evitar el silencio. En estos casos, se recomienda encarecidamente cantar otro fragmento lo más diferente posible al primero. Por ejemplo, si las sopranos están corrigiendo un nocturno de Mozart, las contraltos pueden entonar "Jingle bells" mientras los tenores tararean "Dúbula" y los bajos "O voso galo". Sería ideal que cada uno cantara un trozo distinto de cada canción. Esta práctica es la que se conoce como polifonía.


4) Un «perfetto corista» debe fumar al menos un paquete de Ideales cada día. Es recomendable, antes del ensayo, comerse una ensalada de cebolla y ajo y entablar una discusión con el director. No te laves los dientes; utiliza palillos o hilo dental durante el ensayo. Prohibido comer caramelos, pero puedes masticar chiclé. Antes de un concierto, debes aplicar estos preceptos con especial interés. Pasar la noche anterior en una discoteca podría ser lo mejor, siempre que la música sea ensordecedora, comas y bebas con desmesura y termines de madrugada. Además de todo ésto, se aplica tambíen para los conciertos la regla expresada en el punto 2.


5) El no asistir al ensayo general, evita tener que escuchar tediosas instrucciones del tipo "iremos vestidos de este modo; el orden del programa será el siguiente; debéis estar a tal hora en tal sitio, etc.". El buen coralista llega al concierto (con retraso) vestido como más le gusta y, caso de llevarla, con una carpeta cualquiera mayormente adornada con pegatinas de colores ácidos. Al maestro, bastará con decirle que "como no pude asistir al ensayo general, no lo sabía"


6) El director está siempre convencido de estar por encima de tí. Por eso, el verdadero coralista debe protestar siempre de cualquier cosa que diga o haga el director. Es conveniente formar un "grupo de oposición" con el objetivo de hacerle perder el puesto. Recordad que cualquiera puede dirigir una Coral, basta con comprar uno de los miles de ejemplares que existen del "Manual del Director de Coro" y, si se quiere, leerlo. Pídele al maestro que te preste el suyo.


7) Uno de los peores vicios de los directores suele ser el interrumpir la "sempre perfette e superbe" interpretación del coro con ridículas y tontas frases del tipo "ésto más forte, esto otro más piano; ojo con este fragmento; cuidado, que habéis calado; así si, así no, etc.". Aún es peor cuando se pone a hablar de "cuando yo cantaba en ..., cuando dirigía el coro de ..., cuando estudiaba con ..." En estos casos hay que interrumpirle con rudeza diciendo: "cuando en este coro no se perdía el tiempo y se trabajaba a gusto... Ahora perdemos demasiado tiempo, ya no se puede más. ¡Ah!, que tiempos aquellos, que tiempos aquellos". O mejor todavía: "cuando usted (preferiblemente, cuando tu) no estabas todavía en esta Coral, ya habíamos salido por televisión. ¡Y habíamos cantado... y nos publicaron críticas con toda clase de elogios!


8) Del mismo modo que se come para vivir, se canta para comer y beber. De aquí se deduce que el director debe pagar de su bolsillo un aperitivo a todos los coralistas para hacerse perdonar las capulladas (por eso algunas corales gustan de decir que cantan "a capulla") que les hace durante ensayos y conciertos. Si no accede, recordarle que él es quien se ha arrogado el título de "Maestro de Coro" de esta excelsa Coral y que el mérito de los éxitos que se logran es exclusivamente de los coralistas.


9) Si el maestro se llegara a calificar de compositor, no le creáis. Vuestro director musical no puede escribir piezas bellas, por lo que deberéis exhortarle con dulzura a que deje de escribir música. El mejor sistema es decirle: "nunca en toda mi vida había oído nada más chapucero". Si por un casual resulta una pieza bonita, cosa imposible, decidle que ya lo habíais oído tocado por una orquesta de pueblo y que sonaba mucho más bonito.


10) Si el director pretende ensayar una canción en latín, protestad. Recordadle que vivimos en tiempos modernos. Si os quiere hacer cantar en italiano, decidle que los mejores compositores han escrito en latín y que un verdadero coro debe cantar también en latín. Si pretende que cantéis ópera, por ejemplo una adaptación suya del "Va pensiero", respondedle que ésto no es el coro de la Scala, y si aduce que lo que somos es un coro de irse a cascala, decidle que la culpa es suya, continuando como queda descrito en el punto 7.

CONSEJOS PARA DIRIGIR UNA CORAL

IDEAS EXTRAÍDAS DE ESTE ARTÍCULO
Por: Peggy Portillo

1ª Parte
Para ser un buen director de coro se necesitan muchos elementos:
  1. la disciplina de un atleta que se prepara con diligencia,
  2. oidos sensibles como el radar que capta todo lo que oye,
  3. autoridad sin ser autoritario,
  4. la habilidad de diagnosticar problemas y saber cual receta dar y cómo administrarla como un médico

No es fácil, pero se desarrollan estas habilidades con la marcha del tiempo, con experiencia y con esfuerzo.


Al estudiar estos consejos y ensayar los movimientos mecánicos, podrá desarrollar la habilidad de reconocer detalles en la música que probablemente no se habían tenido antes. Pero para ser un buen director, el estudio apenas ha empezado.
Tenemos que estudiar cada composición que vamos a dirigir antes de pararnos frente al grupo para enseñarla. Es nuestra responsabilidad conocer la música y también como dirigirla.

Planeamiento General de los Ensayos

1 Tome en cuenta cuando escoge la música y planea los ensayos:

· Ocasiones especiales: Navidad, Día de Resurrección, día de la madre etc.
· La vacaciones o las ausencias de la mayoría del coro


2 Planee para un mínimo de tres meses y hasta un máximo de 12 meses

· Mantenga una lista de todas las personas que cantan solos, dúos, cuartetos etc.

· Asigne las fechas cuando el coro canta

· Confeccione un lista de la música impresa requerida y asegúrese de que hay suficientes ejemplares para cada miembro del coro.

Plan de Ensayo

Elaborar un plan de ensayo con metas específicas. Este es un plan general y abreviado:

10 a 12 minutos Vocalizaciones (enfatizar posturas, respiración, tono bello, vocales abiertas e iguales, articulación y técnica)

De 12 a 15 minutosEnsaye una composición conocida, no demasiado difícil que ha empezado a ensayar en otras ocasiones.

De 10 a 15 minutos La composición más difícil que demanda más trabajo

5 minutos Anuncios

De 10 a 15 minutos Otra composición que ya empezó a ensayar en otra ocasión

De 10 a 15 minutos La composición que ya está lista para ser presentada.

¿Como nos prepararemos para dirigir una composición musical?

· Conozca tanto como pueda de la fuente de la músca y letra pregúntese: ¿Quien escribió la letra? ¿La música? ¿La traducción? ¿En qué año o época fué escrita?

· Estudie el texto ¿cuál es la emoción o propósito del texto? ¿A quién está dirigida la letra? ¿Son textos bíblicos? ¿Cuáles? ¿dónde está el clímax de la poesía? ¿cuáles palabras son más importantes? ¿Hay palabras que son difíciles de entender? Busque el significado. Ensaye leyendo el texto en rítmo para encontrar pronunciaciones que confunden.

· Estudie la música, primero toque la melodía en un teclado o guitarra notando:

La Emoción que evoca

Las frases naturales de la música

Los cambios o intérvalos difíciles

Los rítmos difíciles

La dinámica (su propia dinámica donde hay indicaciones, siempre y cuando sean razonables)

El tempo

El clímax de la frase y de la composición entera.

Despues de estudiar la melodía sola, estudie las otras voces de manera similar. Siempre es imperativo que el director sepa cantar las diferentes voces. Solo así sabrá si están cantando correctamente las voces juntas.

Siga anotando con lápiz en la partitura

· Los lugares al unísono

· Armonías difíciles

· Dónde deben ocurrir las respiraciones

· El punto de clímax o tension armónica de las frases

· Lugares difíciles al dar vuelta a la página

· Donde hay cambios de notas en un sílaba o dos sílabas en una sola nota.

· Estudie el acompañamiento- pregúntese: ¿Está escrito el acompañamiento idéntico a las voces o diferente? ensaye cantando las diferentes voces con el acompañamiento.

· Ensaye la dirección- diríja la composición, marcando su música con lápiz como ayuda para el ensayo. Ensaye las entradas del acompañamiento y las voces cuidando el estilo, las terminaciones, los calderones, los cambios de dinámica, las frases, etc.

· Decida como va a enseñar la composición – la meta del primer ensayo de una nueva composición coral es la de familiarizarse con el canto, se puede dar a conocer una composición en varias maneras diferentes, según lo que su estudio de la música le haya indicado. Por ejemplo: Si es una composición muy rítmica, puede empezar con patrones rítmicos palmoteando las frases y diciendo la letra o 'ta' en rítmo. Si es una composición legato, con una melodía bella. Pida que todos escuchen o canten la melodía. La manera de presentar un himno al coro también depende de la capacidad de leer música de los miembros del coro. Hay ocasiones cuando es mejor dividirlo en secciones por voces para ensayar cada voz individualmente.

· Varias maneras de dar a conocer una composición coral-
  • Leer el texto y comentar sobre su mensaje (brevemente)
  • Repetir la letra en voz alta en el rítmo de la composición. Si los cantantes saben leer rítmos, lo pueden hacer todos juntos. También, pueden hacerlo frase por frase como un eco: El director lo dice y el coro lo repite. Cuando es muy rítmico, añada las palmas para mayor precisión rítmica.
  • Escuchar el himno tocado en el piano. Siempre antes antes de cantar es bueno pedir a los cantantes que escuchen para identificar elementos específicos. Por ejemplo: Buscar los lugares donde se repite una parte o buscar donde la melodía pasa a otra voz. Através de la experiencia uno aprende que el coro siempre aprovecha mejor el tiempo si les da algo específico para escuchar y notar. Además, pida que los cantantes sigan en su partitura impresa lo que están escuchando.
  • Formular preguntas que les ayuden a saber cómo es la forma o cómo son las entradas de las voces. Por ejemplo: "¿Quién va a cantar primero?" "¿Cuándo empiezan los varones a cantar?" "¿Qué signos de repetición aparecen en la página tal?" Estas preguntas deben reforzar el conocimiento musical del coro y ayudarles a saber marcar con lápiz su propia partitura.
  • Hay ciertas composiciones que tienen un acompañamiento especialmente bonito. Se puede pedir al acompañante tocarlo para que la gente oiga antes de empezar con las notas corales.
  • Si tiene, se puede escuchar una grabación de la composición. Esto ha sido adoptado como un método muy popular en los últimos años. Es mucho más facil para los directores, aún, escuchar una grabación y aprender las composiciones sin tener que sentarse con la música solamente y sacar el rítmo y voces por sí mísmo. Pero al depender de una grabación, no está promoviendo el aprendizaje de notas y rítmos, lo cual es muy importante en el desarrolllo de los miembros del coro como músicos. Use este método con cuidado.
  • Después del primer ensayo, no siempre empiece con el principio del canto para cantarlo hasta el fin. Empiece con una sección difícil, practicándola bién y tratando de lograr éxitos pequeños.

CORAL CANTEMOS

La directora Sandra Ubeira Rodríguez es la encargada de la Coral Cantemos, de Salvaterra, desde hace ocho años. Una coral que nació siendo de ámbito parroquial y que desde entonces ya actuó en distintas ciudades de España e incluso en Portugal.


Al finalizar el concierto de Navidad, la directora dirigió a las tres corales:A coral ‘Pedra Blanca’ do Centro Cultural e Deportivo de Cesantes, coral ‘Santa María’ de As Neves y la coral ‘Cantemos’ de Salvaterra de Miño..simplemente IMPRESIONANTE!!!